El último clasificado de la Bundesliga, el FC St. Pauli, se enfrenta a una seria preocupación justo antes de su partido decisivo contra el descenso. Un virus estomacal se ha extendido entre el equipo, obligando a cuatro de sus jugadores profesionales a ausentarse del entrenamiento del martes debido a enfermedad.
La participación de estos futbolistas en el encuentro del próximo sábado contra el Wolfsburgo es ahora incierta, lo que añade una capa adicional de presión al ya complicado panorama del club en su lucha por evitar el descenso.
