Tiger Woods sigue indeciso sobre su participación en el próximo Masters, pero insiste en que seguirá “intentando” lograr un regreso competitivo a Augusta National en tres semanas.
Woods compitió recientemente en la liga de simuladores de golf indoor TGL, una iniciativa que él cofundó, donde su equipo, Jupiter Links, sufrió una derrota de 9-2 frente al Los Angeles Golf Club.
Reflexionando sobre su estado físico, Woods admitió con franqueza: “Este cuerpo no se recupera como lo hacía a los 24 o 25 años”. Reiteró sus continuos esfuerzos para superar varias lesiones significativas sufridas en los últimos años, enfatizando su deseo de jugar. “Amo el torneo”, afirmó, destacando su importancia duradera para él y su familia. Confirmó su intención de estar presente en Augusta de todos modos, mencionando su implicación con “The Loop” —un nuevo campo de 9 hoyos que ayudó a diseñar— y la tradicional Cena de Campeones.
Cuando se le preguntó sobre el momento de su decisión final, Woods se mantuvo evasivo, indicando que “veremos cómo va” y que continuaría practicando en casa para progresar.
Informó sentirse “bien físicamente” después del partido de la TGL, que fue su primera aparición competitiva desde que se rompió el tendón de Aquiles en marzo de 2025 y se sometió a una séptima cirugía de espalda en octubre. Su última aparición en el PGA Tour fue en el Open Championship de 2024 en Royal Troon, donde no pasó el corte.
Woods describió el ritmo único del partido de la TGL, comparándolo con los foursomes de la Ryder Cup, donde los intervalos entre golpes pueden ser largos. A pesar del ritmo diferente, la experiencia le resultó agradable.








