A pesar de los informes de la prensa británica que vinculan a Mohamed Salah con un posible regreso a la Roma, el fichaje de la superestrella egipcia sigue siendo altamente improbable. Esto se debe a importantes obstáculos financieros y estratégicos que presenta la situación actual del club italiano.
Según La Gazzetta dello Sport, la propiedad Friedkin ha modificado drásticamente la filosofía de contratación del club. Ahora, la prioridad es fichar a perfiles más jóvenes con un potencial de crecimiento, en lugar de apostar por veteranos consolidados con contratos masivos. La Roma ha implementado un estricto límite salarial interno de 4 millones de euros netos por temporada, una cifra que es completamente incompatible con las actuales exigencias económicas de Salah.
El delantero cobra actualmente unos 20 millones de euros brutos por temporada en el Liverpool, lo que hace que su regreso a la capital italiana sea financieramente inviable bajo el régimen actual y su política de sostenibilidad. Las cifras simplemente no encajan en la estructura salarial de la Roma.
Si bien la “idea loca” de un retorno a los Giallorossi persiste en los medios y la imaginación de los aficionados, Mohamed Salah está atrayendo un interés concreto y mucho más lucrativo de otros lugares.
Equipos de Arabia Saudita como Al-Ittihad y Al-Qadsiyah ya han hecho acercamientos significativos por el talismán del Liverpool. Además, el nuevo equipo de expansión de la Major League Soccer (MLS), San Diego FC, también ha mostrado un gran interés en llevarlo a Estados Unidos. Dada la inmensa brecha salarial entre lo que Salah espera y lo que la Roma puede ofrecer, junto con el enfoque del club italiano en la sostenibilidad a largo plazo, el futuro de Salah parece claramente destinado a desarrollarse lejos del Stadio Olimpico.








