Existe un vínculo especial entre Luka Modric y el AC Milan, y el mediocampista croata está sopesando seriamente la posibilidad de quedarse en el club rossonero, atraído por el desafío de la Champions League.
Tanto la directiva del club como sus compañeros de equipo están ejerciendo presión para convencerlo de que permanezca. Modric está reflexionando sobre esta importante decisión, un sentimiento que se ve acentuado por el significativo gesto de haber cedido su prestigioso Balón de Oro de 2018 al museo del Milan.








