Shane Lowry entregó una sólida actuación sin bogeys en el Texas Children’s Houston Open, registrando un 67 (-3) para llegar al fin de semana empatado en el puesto 33 con cuatro bajo par. Esta ronda marca un paso significativo para Lowry, quien ha enfrentado problemas de confianza desde un decepcionante final en el Cognizant Classic y posteriores cortes fallados en el Arnold Palmer Invitational y The Players. Su juego constante, con birdies en los hoyos 3, 5 y 8, seguido de nueve pares consecutivos, señala una tendencia positiva justo antes del Masters, donde cuatro rondas de golf competitivo podrían ser invaluables para recuperar la confianza.
Liderando el campo está Gary Woodland, quien se catapultó a la cima con un impresionante 63 (-7), alcanzando los 13 bajo par. Woodland, campeón del US Open de 2019 que se sometió a una cirugía cerebral en 2023 y ha hablado abiertamente sobre su batalla contra el TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático), tiene una ventaja de tres golpes. Nicolai Hojgaard, quien hizo un notable 62, y Jackson Suber, con un 63, están empatados en el segundo lugar con 10 bajo par. Hojgaard, actualmente en el puesto 47 del ranking mundial, es consciente de que un buen resultado podría asegurar su tercera aparición en el Masters, ya que los 50 mejores jugadores hasta el lunes califican.
Mientras tanto, su compatriota irlandés Séamus Power experimentó un día frustrante en los greens, lo que resultó en un 72 (+2). Esto, combinado con su 68 inicial, significó que no pasó el corte con par, su segundo corte fallado de la temporada. Power, quien no había anticipado jugar en Houston, no pudo aprovechar su entrada tardía al campo.
En el DP World Tour, el español Eugenio Chacarra está en camino de defender su título en el Hero Indian Open. Un 69 (-3) lo colocó con ocho bajo par a mitad del torneo, un golpe por delante de Casey Jarvis.








