Desde la llegada de Spalletti, la Juventus ha evidenciado un desarrollo significativo en el campo de juego, que va más allá de lo que la mera posición en la tabla de clasificación podría indicar. Actualmente, la ubicación del equipo en el campeonato pone en riesgo incluso un puesto en la zona de Champions League, a pesar de que el rendimiento general de la escuadra sugiere una mejora tangible.