English Version (Paraphrased)
Former two-division UFC champion Jon Jones, who had briefly retired, came out of retirement and rejoined the anti-doping pool, hoping to participate in a potential UFC event at the White House. However, UFC CEO Dana White quickly dismissed the idea, asserting that Jones was never a consideration for the event. White explained his reasoning, citing Jones’s severe hip arthritis, which he suggested was the true cause of his retirement, and visual evidence of Jones struggling physically. White also claimed he had previously informed Jones’s lawyer that such a fight would “never” happen, even as Jones publicly stated he was in negotiations.
Jones responded via social media to directly address White’s comments, emphasizing that truth was important to him and his fanbase. He clarified that his team was indeed engaged in real negotiations with the UFC for the White House card. Jones stated he had lowered his initial asking price, only to be met with a “lowball” offer. He questioned White’s logic, suggesting that if he had accepted the meager offer, his painful hip arthritis—for which he had recently received stem cell treatment and was preparing for training camp—would suddenly cease to be an issue. Expressing deep disappointment after years of dedication and numerous title defenses, Jones felt undervalued, especially given that the UFC had reportedly tried to recruit him for a “much lower number” just days prior. Concluding his statement, Jones respectfully requested an immediate release from his UFC contract if the organization genuinely believes his career is over.
Versión en Español (Reescrita y Traducida)
El excampeón de dos divisiones de UFC, Jon Jones, quien había anunciado un breve retiro, expresó su deseo de participar en un posible evento de UFC en la Casa Blanca. Para ello, salió de su retiro y se reincorporó al programa de pruebas antidopaje con la esperanza de ser parte de la histórica velada. Sin embargo, el CEO de UFC, Dana White, rápidamente desestimó la idea, declarando que Jones nunca fue considerado para dicho evento. White explicó sus razones, mencionando la grave artritis de cadera de Jones, la cual, según él, fue la verdadera causa de su retiro, y haciendo referencia a videos que mostraban a Jones con dificultades físicas. White también afirmó haber informado previamente al abogado de Jones que tal pelea “nunca” ocurriría, incluso mientras Jones declaraba públicamente estar en negociaciones.
Jones recurrió a las redes sociales para responder directamente a los comentarios de White, enfatizando la importancia de la verdad para él y sus seguidores. Aclaró que su equipo sí estaba en negociaciones reales con la UFC para la cartelera de la Casa Blanca. Jones declaró que había bajado su precio inicial, pero solo recibió una oferta “irrisoria”. Cuestionó la lógica de White, sugiriendo que si hubiera aceptado la oferta tan baja, su dolorosa artritis de cadera —para la cual había recibido tratamiento con células madre recientemente y se estaba preparando para el campamento de entrenamiento— dejaría de ser un problema de repente. Expresando una profunda decepción después de años de dedicación y numerosas defensas de título, Jones se sintió infravalorado, especialmente cuando la UFC aparentemente había intentado reclutarlo por un “número mucho menor” solo unos días antes. Concluyendo su declaración, Jones solicitó respetuosamente su liberación inmediata de su contrato con UFC si la organización realmente cree que su carrera ha terminado.








