Joe Rogan ha expresado su firme apoyo a las recientes críticas de Ronda Rousey dirigidas a la UFC, centradas en la compensación y el trato que reciben sus luchadores. Rousey, en la antesala de su próximo evento de MMA en Netflix, destacó la notable disparidad entre la valoración multimillonaria de la UFC y los salarios que perciben sus atletas.
Rogan reconoció la validez de los argumentos de Rousey, enfatizando que sus declaraciones públicas inician una conversación crucial y ejercen una presión significativa sobre la UFC para que mejore los salarios de sus combatientes. El comentarista reflexionó sobre el impacto potencial que la entrada de Netflix podría tener en el panorama de las artes marciales mixtas.
Aunque el evento inaugural de Netflix, que contará con el enfrentamiento entre Rousey y Gina Carano, junto con las apariciones de Francis Ngannou y Nate Diaz, se presenta inicialmente como un espectáculo único, Rogan cree que su éxito podría revolucionar el ecosistema actual de las MMA. Comparó la situación con el boxeo, donde la atención se centra en los combates entre luchadores más que en promotores específicos. Si Netflix logra atraer consistentemente a talentos de primer nivel para múltiples eventos, de manera similar a como operan los promotores de boxeo, posee tanto los vastos recursos financieros como el alcance promocional necesario para convertirse en un actor principal en la industria.
Tal competencia, argumentó Rogan, conduciría inevitablemente a un aumento general en el pago de los luchadores en todo el deporte. Sugirió que si estrellas importantes como Islam Makhachev decidieran hacer la transición a Netflix, se podría establecer una poderosa plataforma alternativa, obligando a la UFC a reevaluar su estructura de compensación. Para que Netflix tenga un verdadero éxito en esta empresa, la capacidad de asegurar artistas marciales de renombre sería de vital importancia.








