Colby Covington, excampeón interino de peso wélter de UFC y notorio partidario del presidente Donald Trump, expresó su gran desilusión por haber sido excluido de la reciente cartelera de UFC en la Casa Blanca. A pesar de su firme apoyo a Trump, Covington no fue seleccionado para el evento, lo que calificó de “decepcionante”.
Covington reveló que hizo una campaña activa para obtener un lugar, ofreciéndose a pelear contra varios oponentes, incluso en peso mediano y con poca antelación. Sin embargo, ni la UFC ni Hunter Campbell le dieron la oportunidad. En su lugar, le ofrecieron una pelea para finales de año contra el ganador del combate entre Mike Malott y Gilbert Burns, lo cual aceptó a regañadientes.
‘Chaos’ consideraba que su participación en el evento estaba prácticamente garantizada, especialmente por su apoyo público a Trump desde 2018, en un momento en que dicho respaldo era poco común entre los atletas. Aclaró que optó por no molestar a Trump directamente para pedir un favor, creyendo que el expresidente tenía asuntos globales más importantes que atender.
Más allá de su ausencia, Covington criticó duramente la calidad general de la cartelera de la Casa Blanca. La describió como “pésima” y desorganizada, señalando que no cumplió con las promesas de presentar múltiples peleas por el título; en su lugar, ofreció solo una de campeonato y una por el título interino organizada a última hora. También destacó la escasez de luchadores estadounidenses de alto rango, mencionando a Michael Chandler y Sean O’Malley como raras excepciones, y sugirió que el enfoque de la UFC en las ganancias podría haber disminuido su compromiso con la calidad de los eventos.








