Arthur Fils no es de falsa modestia. Cuando se le pregunta qué revela sobre su mentalidad el recuperarse de un 6-2 en contra en un desempate, su respuesta es sorprendentemente directa: “Simplemente significa que soy un gran luchador y un gran competidor.” No hay pausa ni intento de suavizar la declaración. Es una simple afirmación de un hecho por parte de alguien que ha puesto a prueba esa convicción bajo presión y la ha encontrado inquebrantable. Esa creencia fue sometida a una prueba exhaustiva la noche del jueves…







